¿Cómo está el mercado inmobiliario en Tijuana?
Al cierre del segundo trimestre de 2026, la Zona Metropolitana de Tijuana desplaza su vivienda terminada en 2.5 meses, el ritmo más rápido de las 18 zonas de esta serie, y en 8.9 meses si se cuenta la obra en proceso. Se financian 1,030 adquisiciones al mes contra una producción RUV terminada de 301.5, y la producción formal cubre apenas de 0.19 a 0.38 de la formación de hogares. El metro cuadrado va de $30,407 en Otay al corredor de nearshoring a $59,211 en Chapultepec-Aviación. El Analista de Odigos&Co. construye estas cifras con corte al 31 de mayo de 2026 a partir de RUV/SNIIV, CNBV, INFONAVIT, IMSS, ENIGH, SHF y Banxico.
Tijuana no tiene un comprador marginal. Tiene dos, y este trimestre los dos perdieron. El local con ingreso en pesos necesita 1.75 veces el ingreso del decil X de Baja California para comprar el departamento mediano de su propia ciudad. El comprador con ingreso en dólares, el único que sí alcanza ese producto, perdió 12.3% de poder de compra en doce meses sin que su salario cambiara un dólar, porque el peso se apreció. Es el doble del efecto de 100 puntos base de tasa, y ninguna decisión de Banxico lo revierte.
Entre esos dos extremos se abrió el hueco del trimestre. La originación hipotecaria bancaria de Baja California cayó 12.8% anual en abril y mayo, la peor de las seis entidades prioritarias del país contra 2.0% nacional, y la caída no es pareja: Residencial perdió 29.7% de sus operaciones mientras Residencial plus creció. El mercado no se enfrió, se vació por el centro, y el centro es el techo del comprador local. Del otro lado, el circuito que sí transacciona volumen se encogió por su cuenta: el microdato del RUV, la única fuente pública que fecha cada venta individual de la plaza, registra la mediana de precio de venta cayendo de $1,281,000 en enero a $1,159,000 en mayo, y el tiempo hasta la venta alargándose.
El entorno macro no explica ninguna de las dos cosas. Banxico cerró junio en 6.50%, declaró concluido el ciclo de recortes y dejó la tasa real ex-ante en 2.55%, con la Encuesta de Expectativas de Banxico sin ver movimiento en dieciocho meses. Lo que manda aquí es el tipo de cambio, que promedió 17.37 pesos por dólar, y el costo del crédito, con 4.95 puntos sobre la tasa de política que la pausa ya no puede comprimir. El gremio local enumeró en mayo cinco frenos de la demanda y ninguno era hipotecario.
"La plusvalía que esta plaza presume no está ocurriendo donde está el volumen, y donde sí podría estar ocurriendo, ninguna fuente pública la mide."
Absorción, inventario y precio en Tijuana
Núcleo de serie (metodología fija, comparable trimestre a trimestre)
| Indicador | Valor | Variación vs Q anterior |
|---|---|---|
| Precio/m² mediano del portal, ZM Tijuana | $41,667 | n/d |
| Precio/m² mediano, Zona Río | $50,842 | n/d |
| Precio/m² mediano, Playas de Tijuana | $34,632 | n/d |
| Precio/m² mediano, Otay y corredor nearshoring | $30,407 | n/d |
| Precio/m² mediano, Chapultepec-Aviación | $59,211 | n/d |
| Precio/m² mediano, Rosarito | $35,924 | n/d |
| Precio/m² mediano, Valle de Guadalupe | n/d | n/d |
| Universo de venta en portal, departamentos Tijuana | 684 | n/d |
| Universo de venta en portal, casas Tijuana | 783 | n/d |
| Universo de venta en portal, habitacional Rosarito | 235 | n/d |
| Apreciación anual SHF, municipio Tijuana | +11.0% | +0.87 pp |
| Originación hipotecaria bancaria, Baja California | 600 créditos | -12.8% |
| Ticket promedio bancario, Baja California | $2,789,762 | n/d |
| Créditos INFONAVIT de la zona | 2,777 | -8.6% |
| Participación de vivienda usada en adquisición financiada, Tijuana | 45.5% | n/d |
| Empleo formal IMSS de la zona | 644,380 puestos | +5.48% |
| Capacidad máxima decil X, precio de vivienda | $2,752,848 | n/d |
| Tasa de política Banxico, cierre del trimestre | 6.50% | -25 pb |
| Tasa hipotecaria del sistema | 11.45% | n/d |
Fuentes y periodos. Portal: muestra propia de Inmuebles24 levantada el 25-jul-2026, 131 listings habitacionales deduplicados sobre universos declarados del portal. SHF: Índice de Precios, T1 2026 (ene-mar), dato más reciente disponible. Originación bancaria e INFONAVIT: cubos del SNIIV, abril y mayo 2026; junio no existe en la fuente. IMSS: cubo ASG municipal al 30-jun-2026, tres municipios. Capacidad del decil X: cálculo propio a 11.45% y 240 meses sobre la ENIGH 2024 Nueva Serie de Baja California. Banxico: comunicados del 7-may y 25-jun. La participación de vivienda usada es del corte municipal de adquisición financiada de todos los organismos; el corte limpio de INFONAVIT en aislado solo existe a nivel entidad y da 46.4% para Baja California. La marca `n/d` aparece por cuatro razones distintas, todas declaradas: la serie de universos y de precios por corredor del portal arranca en este trimestre y su primer delta comparable será Q3; Valle de Guadalupe pertenece al municipio de Ensenada y ninguna fuente del trimestre lo desagrega; la tasa hipotecaria de Q1 se publicó como proxy derivado, no como la serie de SHF que se usa aquí; y la capacidad del decil X no tiene variación comparable porque la cifra de Q1 se calculó sobre una escala de ingreso que no era extracción real de la ENIGH y quedó retirada, así que su primer delta comparable también será Q3.
Lecturas del trimestre (métricas nuevas o de método en calibración)
| Indicador | Valor | Nota de método |
|---|---|---|
| Adquisiciones financiadas, todos los organismos | 1,030 al mes | abr-may; dos rutas independientes convergen en 0.4% |
| Producción RUV terminada, municipio Tijuana | 301.5 al mes | abr-may; flujo de obra, no venta |
| Meses de inventario, inventario RUV completo | 8.9 | incluye obra en proceso |
| Meses de inventario, solo vivienda terminada | 2.5 | HBT al 31-may-2026 |
| Ratio de cobertura producción formal sobre formación de hogares | 0.19-0.38 | banda de dos rutas de producción; umbral de crisis estructural 0.5 |
| Cap rate bruto vertical, ZM Tijuana | 6.49% | cociente de medianas por m², pareado por banda |
| Precio sobre renta, vertical ZM Tijuana | 15.4 años | inverso del cap bruto pareado |
| Affordability index, decil X local | 52.6% | umbral de crisis 40% |
| Dolarización de la oferta de venta | 47.3% | moneda del anuncio, no del contrato |
| Dolarización de la oferta de renta | 72.9% | idem |
| Cambio de precio de los anuncios sobrevivientes | 0.00% | 55 comparables, medido en moneda nativa |
Fuentes y periodos. Adquisiciones, producción e inventario: SNIIV y RUV, abril y mayo 2026. Cap rate, P/R y dolarización: muestra propia del portal. Affordability index: cálculo propio sobre la ENIGH 2024 Nueva Serie de Baja California ajustada a Q2 2026. Ratio de cobertura: cálculo propio sobre CONAPO, Censo 2020 y las dos series de producción formal.
¿Qué implica esto para tu proyecto en Tijuana?
Vertical premium sobre $4 millones: tu comprador no es el decil X local, es el del ingreso en dólares, y perdió poder de compra por tipo de cambio, no por tasa. Revisa contra qué dólar fijaste tu precio de salida.
Vertical Tradicional y Medio en el oriente: ahí está el volumen que transacciona y ahí está el bloqueo. La restricción no es de demanda ni de crédito.
Producto de $2 a $5 millones: es el segmento que se vació. El comprador local ya se retiró y el del dólar todavía no compensa.
El detalle que sostiene estas lecturas está en el análisis siguiente; la lectura comercial completa, al cierre del reporte.
El cierre de este reporte convierte estas situaciones en instrucciones de comercialización, según dónde esté tu producto.
Ir a la lectura comercial completa →El circuito en pesos: Otay, Santa Fe y el oriente
Los cinco sub-mercados de Tijuana se agrupan aquí en dos circuitos porque la frontera que organiza esta plaza no es geográfica sino monetaria: el oriente cotiza en pesos y financia con el circuito institucional; el poniente y la costa cotizan en dólares y financian fuera de él. La medición por corredor existe y está en la Foto. Valle de Guadalupe no tiene medición propia: pertenece al municipio de Ensenada y ninguna fuente del trimestre lo desagrega.
De las 1,963 viviendas que el municipio registró ante el RUV en 2026, 1,346 son verticales de dos recámaras, y del inventario vertical formal solo siete unidades son Residencial. La verticalidad dejó de ser un formato premium en esta ciudad.
Ese circuito dice tres cosas. La colocación de vivienda nueva duplica a la producción: unas 580 adquisiciones financiadas al mes, dentro de un total de 1,030, contra 301.5 viviendas terminadas. El inventario terminado alcanza para dos meses y medio, nivel que en otra plaza se leería como escasez. Y el volumen se encoge en unidades y en precio a la vez.
Y la sub-oferta no es stock bloqueado: Baja California tiene 9.0% de vivienda deshabitada y 4.3% de uso temporal contra 14.1% y 5.7% nacionales (Censo 2020), entre los parques más usados del país. Aquí no hay inventario dormido que movilizar.
La razón por la que la producción no responde está localizada. Al 2 de junio, Baja California tenía 68 desarrollos detenidos por falta de infraestructura eléctrica y 45,000 viviendas planeadas sin arrancar; 38 de ellos cuelgan de una sola subestación de Tijuana, la Durazno, el 56% del bloqueo estatal concentrado en el corredor oriente. El Florido, corredor de crecimiento de la década pasada, no tiene un solo departamento en venta listado.
Ese conteo es una declaración de la cámara de desarrolladores del estado, parte interesada en atribuir el bloqueo a la empresa eléctrica, y la misma fuente descarta el cuello de botella hídrico que el sector daba por bueno. No hay dato duro en ninguna de las dos direcciones. Lo que sí es medición propia es el resultado: la producción de 2026 se está yendo al poniente, contra la dirección de crecimiento de la década pasada. Para el desarrollador eso significa que el producto que sí tiene comprador solvente es el que hoy no puede conectarse, y que la escasez del oriente es de permiso, no de suelo.
El circuito formal de Tijuana vende menos y tarda más
El circuito en dólares: Zona Río, Playas, Chapultepec y Rosarito
El otro circuito es el que se lista. El 47.3% de los anuncios de venta y el 72.9% de los de renta se publican en dólares, y esa proporción no es preferencia de marketing sino la marca de un segmento: la mediana en dólares es 67% más alta por metro cuadrado que la mediana en pesos, en la misma ciudad, el mismo corte y el mismo día, y ninguno de los 62 anuncios en dólares baja de $2 millones.
El gradiente por corredor ordena el mapa. Rosarito y Playas de Tijuana publican en dólares más del 60% de su oferta contra 29.1% en Otay, y la mediana de ticket de Zona Río es 2.33 veces la de Otay. Es el único indicador reproducible del peso del comprador transfronterizo, y es el único porque el commuter que gana en San Diego no cotiza en el IMSS ni aparece en la encuesta nacional de empleo, no hay registro público de compraventa por nacionalidad, y la aduana cuenta cruces, no personas. Los 11.5 millones de cruces peatonales hacia el norte de 2025 no se convierten en hogares sin suponer una frecuencia: cualquier cifra de compradores con ingreso en dólares que circule sobre esta ciudad es un supuesto multiplicado.
Este circuito tampoco tuvo buen trimestre, y su golpe llegó por una vía que ningún modelo hipotecario captura. Las propiedades listadas en dólares en Baja California, convertidas a pesos, cayeron 12.3% anual en junio mientras el precio ponderado en pesos del mismo estado subía: 17.2 puntos de brecha, la misma fuente, el mismo mes, la misma entidad. En aritmética de comprador, un hogar con ingreso de cien mil dólares al año perdió $243,593 de capacidad de compra en doce meses. El consejo empresarial de vivienda del estado reportó caídas de 5% a 10% en operaciones entre finales de 2025 y principios de 2026, con el tipo de cambio entre los cinco factores que enumera.
El precio de lista no cedió: de los 55 anuncios de Q1 que seguían publicados con precio comparable, la mediana de cambio en moneda nativa es 0.00%. El tenedor no tiene costo de acarreo y no repreció.
El precio por metro sigue a la moneda del anuncio, no al corredor
¿Cuánto cuesta el metro cuadrado en Tijuana?
Tijuana tiene tres series de precio y ninguna mide el municipio en el trimestre. El Índice SHF da +11.0% anual para el municipio con dato de enero a marzo, sobre avalúos de operaciones cerradas con hipoteca. El indicador de precio de lista da +4.9% anual a junio, estatal y excluyendo por método las propiedades en dólares. El índice del propio portal dio -1.8% en el arranque del año, sobre lista municipal. Entre los extremos hay 12.8 puntos.
Importa menos la dispersión que entender qué mide cada una. El índice de portal mide el escaparate, y el escaparate cambia de composición cada trimestre. El Índice SHF es el instrumento correcto por calidad constante y transacción cerrada, pero aquí mide una porción minoritaria: la banca aporta el 11% del financiamiento de la zona y el 68.5% de la originación estatal se concentró en Residencial y Residencial plus.
Advertencia de método: el ancla externa con que se validan estas medianas excluye las propiedades en dólares, y peso contra peso la mediana de la muestra queda 21.4% por debajo del referente estatal, fuera de la banda de tolerancia del proceso. Los precios por m² de este reporte sirven para lectura relativa entre corredores, no como nivel absoluto verificado.
¿Quién puede comprar vivienda en Tijuana y cuánto?
Capacidad de compra por decil
| Decil Baja California (estatal) | Ingreso familiar | Ingreso comprobable | Ticket crédito máx | Precio vivienda máx | Segmento (LTV aplicado) |
|---|---|---|---|---|---|
| VI | $31,606 | $20,544 | $579,801 | $644,223 | Económico |
| VII | $36,809 | $25,766 | $727,178 | $908,973 | Medio |
| VIII | $44,351 | $33,263 | $938,761 | $1,173,451 | Medio |
| IX | $55,476 | $44,381 | $1,252,537 | $1,670,049 | Residencial |
| X | $93,790 | $73,156 | $2,064,636 | $2,752,848 | Residencial |
Supuestos y fuente. Tasa 11.45%, promedio del sistema publicado por SHF para el T1 2026. Plazo 240 meses. Factor de comprobación por decil: 0.65× en VI, 0.70× en VII, 0.75× en VIII, 0.80× en IX y 0.78× en X. Mensualidad 30% del ingreso comprobable. Enganche 10% en Económico, 20% en Medio, 25% en Residencial. ENIGH 2024 Nueva Serie de Baja California, levantamiento agosto a noviembre de 2024, ajustada a Q2 2026 con factor INPC declarado de 1.06706 anclado en el punto medio del levantamiento; alcance estatal, la encuesta no baja a municipio; LTV por segmento de la metodología del proyecto; cálculo propio. Esta tabla sustituye desde el 2026-08-06 a la publicada al cierre del reporte, cuya escala de ingreso, rotulada como ENIGH ajustada preliminar, no era extracción real y corría de -28.8% a +8.2% por decil contra el dato oficial. La tabla publicada en Q1 2026 queda retirada por lo mismo, además de su 68% de formalidad y su factor de crédito de una tasa de 11.0%.
Presión por segmento y stress test
| Segmento | Demanda activa (hogares) | Oferta listada | Ratio |
|---|---|---|---|
| Económico, menos de $1 M | 21,470 | 0 | n/d |
| Medio, $1-2 M | 16,950 | 130 | 130.4 |
| Residencial, $2-5 M | 6,780 | 780 | 8.7 |
| Residencial plus, más de $5 M | 0 | 793 | 0.0 |
Supuestos y stress test. Demanda activa por decil: 11,300 hogares, derivados de la base de hogares de la zona, 59% con jefatura de 25 a 55 años, 63.43% de formalidad medida en la ciudad de Tijuana y 45% de rotación activa; el reparto por franja usa la regla 60/30/10 de la metodología. El ratio del segmento Económico no es calculable porque el portal no lista una sola unidad bajo un millón de pesos, no porque no exista mercado. El ratio del segmento Medio es aritméticamente correcto y comercialmente engañoso por la misma razón: el portal no captura el producto de $1 a $2 millones que se comercializa por canal de desarrollador, así que su denominador está subestimado. Con ±100 puntos base, el ticket del decil X se mueve -6.15% y +6.83%. No se reporta movimiento en el conteo de hogares porque ningún decil cruza una frontera de segmento en ninguno de los dos escenarios: el modelo de deciles discretos no tiene resolución para medir sensibilidad marginal dentro de una franja. Cálculo propio.
Perfil del comprador
El comprador que cierra operaciones en Tijuana es el trabajador formal de manufactura: 291,673 puestos, el 45.3% del empleo formal de la zona, con un salario de cotización equivalente a $24,769 mensuales. El ticket que soporta ese ingreso coincidía casi al peso con el monto promedio de los créditos INFONAVIT de la zona, pero esa convergencia era un artefacto: ese promedio mezcla mejoras con monto cero y no es un ticket (el monto limpio de compra a nivel estatal es $870,138). Compra en pesos, en el oriente, producto vertical de dos recámaras. Y su base se contrae: la manufactura formal de Tijuana perdió 1.38% anual.
Ahí aparece el dato que se pelea con la narrativa de la zona. El stock laboral de Tijuana es joven, más que el del país, pero el margen del último año no lo es: el empleo formal de 20 a 24 años cayó 3.2% mientras el de 65 a 69 subió 35.0% y el bloque de 55 y más creció 18.8%. El flujo incremental de compradores es de reposición, no de primera vivienda, y casi ninguna oferta activa de la ciudad está diseñada para él.
Lectura de demanda
La zona forma alrededor de 14,800 hogares al año. De esos, unos 9,400 tienen ingreso formal y acceso al circuito bancario, y apenas unos 2,800 cotizan por encima de seis unidades de medida y actualización, el umbral realista para un producto arriba de $2 millones. Contra eso, el 61.1% del inventario listado pide más de $4 millones. La demanda demográfica de Tijuana es enorme; la demanda calificada para el producto que se construye es una fracción pequeña de ella.
El trimestre ensanchó el gap por los dos lados. El salario de cotización creció 2.07% nominal, el más bajo de las seis zonas prioritarias, que contra la inflación local de 1.95% deja 0.12% real, mientras los avalúos subían a doble dígito. Y la distribución salarial explica por qué eso no se compensa con volumen: el 70.0% de los puestos formales cotiza entre tres y seis unidades de medida y solo el 11.2% supera diez.
Supuestos usados: formalidad de 63.43% medida en la ciudad, no el 68% que la ficha de zona suponía; rotación activa de 45%; base de 671,000 hogares de la ficha, cuando la medición de este trimestre da 696,078 y queda pendiente de recalibrar. La formalidad de la entidad da 62.39%, una diferencia de 1.04 puntos que mueve el conteo 1.6%. La corrección completa de los tres parámetros baja la demanda calificada 12.6% respecto de lo que la ficha suponía.
Ningún decil de Baja California alcanza el departamento mediano de Tijuana
Análisis financiero: retornos, asequibilidad y salud del crédito
Asequibilidad. El índice de asequibilidad mide qué proporción del ingreso comprobable se va en la mensualidad del producto representativo. Para el decil X de Baja California, comprando el departamento mediano de la zona con 25% de enganche, es 52.6%. El umbral de crisis de la metodología es 40%. Para cerrar ese producto con hipoteca hace falta un ingreso familiar de $164,505 mensuales.
Retorno de flujo. El departamento vertical de la zona metropolitana rinde 6.49% bruto sobre precio de lista, medido como cociente de medianas por metro cuadrado y pareado por banda de superficie, equivalente a 15.4 años de renta. Ese bruto queda 3 puntos base por encima de los Certificados de la Tesorería del trimestre y 275 por encima de la letra del Tesoro estadounidense a tres meses. El neto no es computable: la cuota de mantenimiento tiene cobertura cero en el corte de este trimestre, y con el nivel de cuota que sí se midió en la plaza hace un trimestre el rendimiento en pesos caería por debajo de los Certificados. El cap rate no cambió: cambió quién lo está mirando, y aquí tres de cada cuatro rentas se listan en dólares. Tres advertencias: la comparación es de flujo puro y el retorno total incluye apreciación; medido dentro de cada moneda los circuitos divergen, de forma que ningún número único describe a los dos; y el bruto se calcula sobre precio de lista, cuando la renta de la plaza tarda hasta siete meses en colocarse y cierra a dos tercios de lo que pide.
Salud del crédito. La cartera de vivienda del sistema creció 1.20% real anual a mayo, con el índice de morosidad subiendo tres meses consecutivos hasta 3.19%. No existe morosidad hipotecaria por entidad desde marzo de 2019, así que la lectura local se construye con la mezcla de bancos que originan en Baja California, que da 2.74% y queda bajo el sistema porque la plaza sobre-pondera a los dos balances más limpios. Es un proxy declarado, no una medición del estado.
Hay una asimetría que ordena el año entrante: el crédito puente de la banca comercial alcanzó un máximo y su tasa ponderada bajó de 12.78% a 10.34% en doce meses. El desarrollador se financia más barato que el comprador al que le vende, y ese crédito se inclina hacia vivienda media y media alta: el sistema financiero está abaratando la producción del segmento que esta plaza ya tiene sobre-ofertado.
El mismo departamento, dos veredictos según la moneda del inversionista
Perspectiva Q3 2026
La corrección de Tijuana no va a llegar por el costo del dinero. Con la tasa de referencia plana dieciocho meses, el crédito al desarrollador en mínimos y el canal hipotecario ya contraído, no queda palanca monetaria que mover. Llega por precio, y llega primero en la franja de $2 a $5 millones.
Hipótesis 1: el peso fuerte, no Banxico, fija la absorción del segmento premium
- DATO OBSERVADO: la brecha de 17.2 puntos entre el precio listado en dólares y el listado en pesos de Baja California en junio.
- CONTEXTO: el diferencial de tasa corta entre los dos países se comprimió en el trimestre y el tipo de cambio lo siguió.
- TENDENCIA: la brecha entre los dos segmentos se ha cerrado desde abril pero sigue en dos dígitos, y la Encuesta de Expectativas de Banxico proyecta el tipo de cambio en 17.88 al cierre de 2026 y en 18.50 al de 2027.
- HIPÓTESIS: el poder de compra del segmento que sostiene el inventario premium se fija en el mercado cambiario y no en la política monetaria mexicana, de modo que el alivio, si llega, tarda dieciocho meses y cubre menos de la mitad de lo cedido.
- IMPLICACIÓN: el proyecto que fijó precio de salida contra el dólar del año pasado decide entre absorber la diferencia en margen o trasladarla al plazo. Cotizar en dólares dejó de ser cobertura y pasó a ser exposición.
Hipótesis 2: el bloqueo eléctrico congela la única oferta alineada con el comprador local
- DATO OBSERVADO: el bloqueo eléctrico documentado en el circuito en pesos, con 38 desarrollos detenidos colgando de una sola subestación.
- CONTEXTO: la producción activa se desplazó al poniente mientras el circuito institucional coloca casi el doble de lo que termina.
- TENDENCIA: la inversión de esa dirección de crecimiento no responde a un cambio de demanda.
- HIPÓTESIS: la restricción de oferta del trimestre es de infraestructura de transmisión y no de mercado, de manera que el déficit de vivienda adecuada se agrava mientras el segmento que sí tiene comprador es el que no puede construirse.
- IMPLICACIÓN: antes de comprar suelo en el corredor oriente, la factibilidad eléctrica pasa a ser condición previa y no trámite paralelo. Quien ya tenga producto terminado ahí tiene una ventana de escasez que se cierra el día que se libere la subestación.
Hipótesis 3: el comprador incremental de la plaza cambió de edad y nadie le está construyendo
- DATO OBSERVADO: el vuelco de edad del padrón formal documentado en el perfil del comprador.
- CONTEXTO: la ciudad sigue formando hogares a ritmo alto por fragmentación del hogar, y la contracción se concentra en manufactura, sustrato del comprador de primera vivienda de la zona.
- TENDENCIA: el peso de los mayores de 55 años en la población de la zona subió casi tres puntos desde 2020, y en Rosarito ya es una quinta parte, en un municipio que gana población y pierde empleo formal.
- HIPÓTESIS: el flujo incremental de compradores calificados es de reposición, con historial crediticio y una propiedad que vender, y no de entrada al mercado, lo que desalinea a la oferta diseñada para el trabajador industrial joven de la década pasada.
- IMPLICACIÓN: el producto pegado al empleo industrial deja de ser el único. Vale la pena probar tipologías de reposición en el rango medio.
El hallazgo del trimestre
Tijuana lleva cinco años presumiendo que encabeza la plusvalía del país, y este trimestre no tiene una sola serie capaz de sostener esa afirmación. Sus tres series de precio miden cosas distintas, cubren periodos distintos y abren 12.8 puntos entre sí. Ninguna de las tres mide el mercado donde está el dinero: casi la mitad de la oferta cotiza en una moneda que el índice de avalúos no ve. Y el acumulado del que se sigue hablando describe 2021 a 2025, no abril a junio de 2026.
Mientras tanto, en el único lugar donde el precio se puede seguir unidad por unidad y con fecha de cierre, el precio transado cayó y el tiempo hasta la venta subió 46 días. Ahí está el volumen. La otra parte del mercado, la que se lista en dólares y sostiene la narrativa de apreciación, no aparece en avalúos, ni en el índice de precios de lista por exclusión metodológica, ni en la estadística bancaria. Es incómodo porque desmonta el argumento con el que se vende la plaza sin necesidad de afirmar que los precios caen: basta con notar que nadie los está midiendo donde importa. La plusvalía que esta plaza presume no está ocurriendo donde está el volumen, y donde sí podría estar ocurriendo, ninguna fuente pública la mide.
Qué monitorear en Q3 2026
1. Tipo de cambio. Por encima de 18 pesos reactiva el circuito premium; una apreciación adicional lo comprime. 2. Relocalización manufacturera. El traslado automotriz a Texas del 6 de julio es posterior al cierre. La señal son las altas netas del IMSS en manufactura, no el anuncio. 3. Tiempos de espera en garita. Llegaron a 5 y 7 horas y el alivio del lado estadounidense no llega antes de 2028. 4. Obra de la subestación Durazno. Si se libera, entra de golpe el inventario detenido justo cuando el crédito bancario del estado se contrajo. Un cuello de botella que se abre en el momento equivocado es un riesgo, no un alivio. 5. Índice SHF del segundo trimestre y revisiones del tratado comercial. El primero cierra la brecha de periodo del reporte.